Reivindicamos autenticidad cuando viajamos.
Reivindicamos la autenticidad en el espacio, en las formas y maneras de entender el turismo. Reivindicamos lugares libres de artificios impostados. Apostamos por ofertas sencillas que muestren nuestros destinos de manera natural, mirando a la realidad. Demandamos nuestras señas de identidad, nuestra historia, cultura y naturaleza tal y como la entiende la comunidad en origen.
Reivindicamos la singularidad en los objetos que tienen que ver con el entorno. Buscamos la diferencia, lo propio y el origen en el encuentro. Todo lo que nos destaca, por lo que se nos busca y valora.
Reivindicamos la autenticidad, la naturalidad y la singularidad cuando viajamos.
Es difícil mantener, cuidar, respetar y al mismo tiempo complacer al viajero. Pero sólo desde lo que somos y tal y como somos podremos abrir las puertas para recibir, para acoger.
No prescindamos de las plazas llenas de vecin@s, del olor a sopa en el descansillo, de la mercería de la esquina, el zapatero,
la ferretería de toda la vida... La imagen que proyectan ,todos ellos, es auténtica de barrio donde se vive y se convive. Lo que queremos conocer, con quien queremos mezclarnos, reír y beber.
Demos cabida a aquellos que nos quieren visitar de manera natural, con armonía, serenamente. No reemplacemos a nuestra gente de manera interesada, tengamos visión de largo recorrido, labremos un futuro sostenible para todos.
Compartamos los productos de esta tierra, de Granada. Nuestros gustos y colores. La luz y el aire que hace diferente al vino, el aceite, la almendra, los productos de la Vega y ese olor a azahar que te acompaña en el paseo.
No perdamos la autenticidad, la naturalidad y esa singularidad que cuando viajamos reivindicamos.
Eco Boutique Hotel La Almunia del Valle, Granada. España